El llamado “Macroproyecto Pedrín” en San José del Cabo suma nuevos elementos que cuestionan las acciones de Blanca Pedrín y el futuro de el hotel “El Encanto Inn”.
La demolición del inmueble y una segunda operación inmobiliaria documentada refuerzan la preocupación sobre un proceso que podría transformar de manera profunda el corazón histórico del Pueblo Mágico.
El “Macroproyecto Pedrín” requiere explicaciones claras y una revisión de sus posibles impactos.
De acuerdo con la información proporcionada, el 3 de julio de 2025 Blanca Pedrín vendió un terreno de más de mil 200 metros cuadrados por dos millones de dólares, equivalentes a casi 38 millones de pesos.
El pago habría llegado a una cuenta bancaria en Estados Unidos y la compradora fue nuevamente Victoria San José, empresa vinculada con el grupo desarrollador detrás de Menesse Condos, con proyectos de vivienda de lujo en Playa del Carmen y Tulum.
El dato que más llama la atención aparece al revisar el antecedente de la propiedad. El terreno habría costado originalmente apenas 127 mil pesos y posteriormente alcanzó un precio cercano a 300 veces esa cantidad. Además, según los datos expuestos, la operación generó un pago de impuesto sobre la renta de 143 mil 955 pesos.
Estos movimientos merecen una revisión pública y transparente, especialmente porque Blanca Pedrín ha construido parte de su discurso alrededor de causas sociales y ambientales.
La demolición de El Encanto Inn, sin embargo, abre interrogantes sobre la congruencia entre ese discurso y las decisiones inmobiliarias que ahora salen a la luz.
El problema trasciende una compraventa privada. Una eventual sobredensificación podría aumentar la presión sobre los servicios públicos, la infraestructura hidráulica y la planta de tratamiento de aguas residuales, además de afectar el patrimonio cultural y la identidad urbana de San José del Cabo.
Por ello, el “Macroproyecto Pedrín” requiere explicaciones claras, documentos verificables y una revisión de sus posibles impactos.

